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Podemos decir que, en la actualidad, los códigos de barras son herramientas totalmente esenciales en el mundo empresarial. De hecho, se suelen utilizar en una amplia variedad de industrias y los tenemos tan presentes en nuestras vidas que, en muchas ocasiones ni siquiera reparamos en su existencia más allá que cuando pasamos por la caja de los supermercados o de las tiendas. 

Sin embargo, pese a la poca atención que les prestamos, estos pequeños patrones de líneas, letras y números tienen una importancia crucial en nuestra economía. En especial, tienen una gran relevancia, prácticamente, para la gran mayoría de los negocios, con independencia de que sean pequeños, medianos o grandes. Pero, ¿sabes qué es exactamente un código de barras?

En términos generales, podemos decir que un código de barras es una representación gráfica de una serie de números y de letras que contiene la identificación de un producto, de un servicio o de una ubicación en particular. Es decir, que se trata de una etiqueta que contiene información específica y se puede leer fácilmente con la ayuda de los escáneres de códigos de barras.

Por lo tanto, forman parte de los sistemas de identificación electrónica que permiten el registro y seguimiento de productos y transacciones en grandes cantidades. Por este motivo, se pueden utilizar en distintos ámbitos de actividad, desde el ámbito comercial hasta el sanitario, pasando por la gestión de resorts vacacionales y control de aforos en discotecas, festivales y eventos de todo tipo. 

¿Por qué un código de barras es fundamental en las empresas?

Desde su primera utilización, en EEUU, en el año 1974 en un supermercado de Ohio, los códigos de barras se han convertido en una herramienta indispensable para las empresas por distintas razones. En primer lugar, podemos decir que permiten controlar el inventario de una manera más eficiente y precisa. 

Esto se debe a que, al tener un código único para cada producto, se consigue evitar errores humanos de tecleo en momento de registrar los inventarios y se agiliza el proceso de recuento y, por supuesto, el proceso de compraventa de productos. Asimismo, al escanear el producto, puedes leer todos los datos que, previamente, se le han asignado, tales como la lista de ingredientes, el lote, la fecha de caducidad, la tabla nutricional, los alérgenos y, por supuesto, el precio de venta del mismo. 

Además, gracias a la utilización de estas etiquetas también se pueden generar facturas y recibos de manera automática, lo que repercute en un ahorro de tiempo y recursos para las empresas. Es decir, que permite automatizar las tareas más rutinarias y repetitivas para poder dedicar más tiempo a aquello que es realmente importante en el negocio, como, por ejemplo, la atención al cliente, la resolución de dudas, la reposición de productos, etc.  

Por último, también podemos decir que los códigos de barras también son fundamentales en la gestión de almacenes y en las empresas de logística y de transporte de mercancías. De esta manera, los productos se pueden rastrear de manera más eficiente desde la salida de la planta industrial, lo que permite reducir los errores en la entrega de los mismos. Gracias a ello, podemos disfrutar, en la actualidad, de una mejor organización en los almacenes y una gestión más eficiente de los pedidos. 

¿Qué tipos de códigos de barras existen?

En la actualidad, existen muchos tipos de códigos de barras distintos. Cada uno con sus características y usos específicos. En rasgos generales, podemos decir que se dividen en dos categorías principales: los lineales y los bidimensionales. El primero de ellos es el tradicional y el segundo es el que se ha ido imponiendo en los últimos años desde la irrupción de los smartphones en nuestra vida cotidiana: el código QR. Aunque en el mundo existen muchísimos tipos diferentes, a continuación, te vamos a mencionar los que puedes encontrar con mayor frecuencia. 

El código EAN (European Article Number)

Se trata del tipo de código de barras lineal más clásico y el que más se suele utilizar en el ámbito comercial dentro del territorio europeo. Esto se debe a que es el que se suele utilizar, generalmente, para la identificación de productos en tiendas y supermercados. Existen dos tipos, entre los que podemos distinguir el EAN-13, que se compone de 13 dígitos y el EAN-8, que contiene 8 dígitos. El primero es la versión estándar y el segundo se suele utilizar para identificar productos de tamaño más reducido. 

Este contiene el número de artículo europeo impreso y cifrado como código de barras. Asimismo, el primer número es el código del país, el código del fabricante, el código del producto y el último dígito responde a razones de seguridad. Asimismo, la anchura de las barras se puede ampliar o reducir dentro de un intervalo de redimensionamiento.

El código UPC (Universal Product Code)

El Universal Product Code, más conocido por sus siglas UPC, es un código de barras lineal que es muy similar al EAN, pero que se utiliza principalmente en Estados Unidos y Canadá. Está compuesto por 12 dígitos —ya que no contiene el código del país— y también es común encontrarlo dentro del ámbito comercial. Al igual que el EAN, también existen dos versiones: el UPC-12 es la versión extendida, con 12 dígitos y el UPC-2 es la versión reducida, que contiene tan sólo 6 dígitos. 

Código ITF (Interleaved Two of Five)

Este tipo de código es el más utilizado en la identificación y seguimiento de productos en paquetes y cajas de cartón corrugado. Se compone de 14 dígitos numéricos. Existen varias versiones de estos tipos de códigos de barras, entre los que podemos destacar el intercalado 2 of 5, el industrial 2 of 5, el IATA o el COOP 2 of 5. Cuenta con una etiqueta de tamaño más reducido pero que puede contener mayor cantidad de datos respecto a otros tipos y las barras son más anchas. Sin embargo, debido a que son más pequeños y contienen la información más “comprimida”, el lector puede tener complicaciones para leerlos. 

El code 128

Se trata de uno de los códigos de barras más versátiles que existen en la actualidad, ya que puede contener tanto letras como números y símbolos (incluye los caracteres ASCII). Por este motivo, se suele utilizar en el ámbito de la logística y de transporte de productos de ámbito internacional, así como en la identificación de documentos y paquetes. Asimismo, para su impresión utiliza 4 tipos de tamaños de letras que se pueden añadir desde el teclado de cualquier ordenador. Cada patrón de barras se corresponde con un carácter diferente, lo que permite generar una gran cantidad de códigos distintos. 

Código QR (Quick Response)

Es uno de los códigos de barras bidimensionales más populares en la actualidad, ya que se puede leer directamente con la cámara de cualquier smartphone y puede contener una gran cantidad de información, como textos, enlaces a sitios web e incluso vídeos. De hecho, puede hacer que te descargues un documento en tu dispositivo, como la carta de un restaurante o dirigirte directamente a la página web de cualquier negocio. 

Por ejemplo, puede servir para reservar las entradas para el cine o para una sesión de teatro o para comprar un determinado producto. Por este motivo, se suele utilizar muchísimo en la publicidad y en el marketing de las empresas de la actualidad. Por este motivo, se considera uno de los códigos más accesibles para los consumidores. También existen otros códigos bidimensionales similares, como el Data Matrix o el Aztec.

¿Cómo puedo saber el tipo de código de barras?

Si te preguntas sobre cómo puedes averiguar de qué tipo de código de barras se trata, podemos decir que, para diferenciar entre los distintos tipos que existen, es necesario que prestes atención al formato y a la cantidad de dígitos que lo componen, así como a la forma. En primera instancia, lo más sencillo es diferenciar uno lineal de uno bidimensional. 

Por ejemplo, dentro de los lineales, como hemos comentado antes, si se trata de un código EAN, se puede identificar por sus 13 dígitos numéricos y por contener el prefijo al inicio de la numeración. En cambio, si se trata de un código UPC, se compone de 12 dígitos y no incluye el prefijo.

Otra característica importante a tener en cuenta son los espacios entre las líneas en el código, ya que puede diferir entre un tipo y otro de códigos. Algunos pueden contener líneas de distintos grosores, lo que también puede indicar que se trata de un formato de código distinto. Además, algunos también pueden incluir letras y símbolos, como el code 128, lo que también puede permitirnos identificarlo de una manera más sencilla. 

En conclusión, podemos concluir diciendo que los códigos de barras son herramientas esenciales para empresas, ya que permiten facilitar las tareas de gestión, de logística y de venta de productos. Asimismo, existen distintos tipos de códigos con distintas características y que sirven para un uso en específico. 

Para identificarlos, por lo tanto, es necesario prestar atención a su formato, a la cantidad de dígitos y al espaciado de líneas. Sin lugar a dudas, los códigos de barras han revolucionado la gestión de las empresas y su presencia, de momento, sigue y seguirá siendo imprescindible en el mundo empresarial.