Skip to main content

Un código de barras es, nada más y nada menos que una representación gráfica de datos numéricos en forma de líneas verticales paralelas de distintos espesores y separadas por espacios en blanco. Fue creado en la década de 1950 para facilitar la identificación de productos en la industria del retail y, aunque, en un primer momento, parecía poca cosa, fue un invento que, en tan sólo 20 años se convirtió en una herramienta indispensable en el mundo empresarial. De hecho, aunque han pasado unos 70 años desde su invención, sigue siendo un elemento imprescindible en la gran mayoría de negocios.

Beneficios de la utilización de los códigos de barras

Indudablemente, la aplicación de los códigos de barras tiene grandes beneficios, como, por ejemplo, su capacidad para agilizar y mejorar los procesos de inventario y de control de stock. Al escanear el código con un lector o escáner, es posible acceder de manera rápida y precisa a información que contiene el mismo

Por ello, con los escáneres de barras de uso general, podemos obtener datos importantes, tales como el nombre del producto, su precio o su fecha de caducidad, entre muchos otros. Gracias a ello, desde su aplicación, la gestión de los productos es mucho más eficiente y, además, se evitan errores humanos en la identificación de estos productos.

Otro de los principales beneficios del uso de códigos de barras es que permiten una mayor automatización de los procesos de compra-venta de productos. Esto se debe a que los datos que contienen pueden ser fácilmente leídos y almacenados en el sistema informático de cada empresa. Esto, por supuesto, permitió reducir los tiempos de transacción y minimizar los costos operativos. En consecuencia, el cliente tiene que esperar menos y muchas empresas pueden vender más productos en menos tiempo. 

Asimismo, también podemos decir que, en la actualidad, los códigos de barras también brindan una mayor seguridad en la autenticidad de los productos. Esto es gracias a que se pueden implementar determinadas medidas de autenticación y seguimiento en cada código. Por lo tanto, la utilización de esta tecnología, no ha dejado de proporcionar ventajas tanto a las empresas como a los clientes que compran los productos que estas venden. 

¿Qué es un código de barras UPC?

Un código de barras UPC (Universal Product Code) es un sistema de identificación numérica de productos que se utiliza ampliamente en la industria del comercio y la manufactura de todo tipo de productos. Podemos decir que es el sistema de código más clásico, ya que consiste en una serie de barras verticales de distinta anchura que cuenta con diferentes espacios entre ellas. Estas representan un número único que se asigna a un producto en particular. 

Para leer este código, es necesario utilizar un escáner o un lector de código de barras que está conectado a un sistema informático en una base de datos con la intención de identificar y seguir la distribución de los productos. Por este motivo, en los puntos de venta, también se encuentran estos escáneres, ya que, a través de la lectura del mismo, se obtiene la información sobre el precio del mismo que se ha asignado previamente. 

Además, también podemos decir que el código de barras UPC también puede contener información sobre el fabricante y el país donde ha sido elaborado dicho producto. La adopción de este tipo de sistemas de identificación, por lo tanto, facilita la forma en que se lleva a cabo la gestión de inventario y la venta al por menor, ya que permite un seguimiento más preciso de los productos y una eficiencia en la logística. 

Es decir, que antes de la utilización de este tipo de sistemas, muchas de las tareas que ahora están automatizadas, se realizaban a mano y podrían ser bastante tediosas. Gracias a ello, en la actualidad, las tiendas y las empresas industriales han incrementado su eficiencia de una manera espectacular. Por este motivo, en la actualidad, prácticamente todos los productos de consumo tienen un código de barras UPC en el envase. 

¿Qué es un código QR?

Un código QR, o código de respuesta rápida (Quick Response), es un tipo de código de barras de dos dimensiones que se ha ido volviendo cada vez más popular durante los últimos años. físicamente, es un código cuadrado que contiene cuadrados negros y espacios en blanco dispuestos en torno al espacio disponible. Es necesario escanearlo con un smartphone u otro dispositivo que cuente con una aplicación de lectura de este tipo de códigos. Gracias a ello, es posible obtener en línea, determinada información. Por ejemplo, nos pueden redirigir a un sitio web, un video, un producto en específico e incluso un anuncio.

Esta tecnología es muy versátil y, en la actualidad, se utiliza en prácticamente en todos los ámbitos comerciales, desde el marketing y la publicidad hasta el seguimiento de inventario y la gestión de pagos e incluso en bares y restaurantes. De hecho, la mayoría de los negocios de hostelería y restauración han apostado por digitalizar la carta y ponerla en la página web, dejando en cada mesa un código QR al que cualquier persona con un smartphone puede acceder. 

Gracias a la instalación de los códigos QR, los usuarios podemos interactuar con la información que contienen de una manera rápida y mucho más eficiente. Esto se debe a que no requieren la introducción de datos a mano por nuestra parte. Además, son fáciles de crear y de usar. Por este motivo, son una herramienta muy valiosa para cualquier empresa que busque mejorar la experiencia del cliente, optimizar sus operaciones y, por lo tanto, incrementar su eficiencia y su margen de ganancias. En definitiva, podemos decir que se considera la evolución natural de los códigos de barras. 

¿Cuál es la diferencia entre el código de barras y el código QR?

El código de barras y el código QR (Quick Response) son, junto a la tecnología RFID, dos de los sistemas de códigos más utilizados en la actualidad para identificar y rastrear productos y servicios en el entorno industrial, como, por ejemplo, en el sector retail, en la compra-venta de productos, en el ámbito de la logística, el turismo, en la sanidad, etc. 

Ahora bien, si quieres conocer la diferencia entre un código de barras y uno UPC, podemos decir que la principal diferencia entre ellos es su capacidad de almacenamiento y de lectura. Es decir, que el código de barras utiliza una serie de líneas paralelas de distinta anchura para almacenar información numérica, el cual es leído por un escáner láser que puedes encontrar en nuestro catálogo de lectores de código de barras industriales. En este caso, podemos decir que su capacidad de almacenamiento es limitada, esto, aunque pueda parecer una desventaja, en realidad, es algo positivo, ya que lo convierte en un elemento ideal para aportar información general a todo tipo de productos en distintos ámbitos. 

Por otro lado, podemos decir que el código QR, como hemos comentado antes, utiliza un patrón de cuadros en blanco y negro para almacenar información alfanumérica, y puede ser leído por aplicaciones de escaneo en smartphones, tablets y lectores con cámara con la capacidad de leer y redirigir al usuario a donde este código indica. Estos, tienen una capacidad de almacenamiento mucho mayor, lo que resulta de especial utilidad para enlazar a páginas web o a contenidos multimedia. 

En resumen, podemos decir que la principal diferencia entre amigos radica en el hecho de que, mientras el código de barras UPC se utiliza ampliamente en productos de consumo, debido a que su capacidad de almacenamiento es escasa, el código QR es más versátil y puede ser utilizado en una amplia gama de industrias y aplicaciones. Por lo tanto, el segundo es la evolución lógica del primero.